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Doble zona en barbacoa: calor directo e indirecto

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Qué es y por qué funciona

Consiste en concentrar las brasas en un lado de la parrilla y dejar el otro vacío. La zona caliente sella y dora a fuego fuerte, y la zona fría termina la cocción con calor suave, sin riesgo de que la carne se queme por fuera y quede cruda por dentro.

También te da margen de error: si algo se dora antes de tiempo, lo pasas a la zona fría y sigue cocinándose despacio mientras terminas el resto. Es la técnica que usan casi todos los asadores para dominar el fuego en vez de sufrirlo.

Cómo montarla en carbón y en gas

En carbón: vuelca las brasas encendidas hacia un lado y deja el otro lado vacío. Coloca una bandeja de goteo de aluminio en la zona fría si vas a cocinar piezas grasas, y coloca la rejilla siempre limpia y engrasada.

En gas: enciende los quemadores de un lado a temperatura media-alta y deja apagados los del otro. Con la tapa cerrada, el aire caliente circula y convierte la barbacoa en un horno perfecto para asados indirectos.

Cuándo usar cada zona

Directo: hamburguesas, salchichas, brochetas, verduras, filetes finos y cualquier cosa que se cocine en menos de 10 minutos. Sella 1-2 minutos por lado y mueve a la zona fría si necesitas más tiempo.

Indirecto: pollo entero, costillas, piezas gruesas de cerdo y vacuno, y cualquier cocción larga. Con la tapa cerrada y la doble zona montada, la temperatura interior se mantiene en el rango de 120-160 °C sin que tengas que vigilarla a cada momento.

Montar la doble zona en una barbacoa de carbón

1. Enciende el carbón

Usa una chimenea de encendido y espera a que las brasas tengan ceniza gris, sin llamas.

2. Vuelca las brasas a un lado

Con guantes, vuelca la chimenea dejando el carbón amontonado en la mitad de la parrilla.

3. Deja la otra mitad vacía

Esa será la zona fría o indirecta, donde la comida termina de cocinarse sin quemarse.

4. Coloca la bandeja de goteo

Pon una bandeja de aluminio en la zona vacía para recoger la grasa y facilitar la limpieza.

5. Limpia y engrasa la rejilla

Pasa el cepillo sobre la rejilla caliente y frótala con un papel con aceite para evitar que la carne se pegue.

6. Gestiona el calor

Usa las rejillas de ventilación para ajustar la temperatura y mantén la tapa cerrada el mayor tiempo posible.

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